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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Ch'askamantawan Maqt'amantawan


Hoq pacha huj maqt’as risqa orqo wichayta chaysi chaypis ch’askawan tupasqaku.

Maqtawan ch’askawan tiyapusqaku, chaymanta ch’askaqa ripukusqa manan maqt’awan tiyayta munasqachu.

Waqayuspa tiyakusqa maqt’aqa . Ch’aska haykumunmanchu? Nispa nisqa maqt’aqa, chayllamansi kunturqa tafranman tiyayuruska.

Chaysi noqa q’epirusayky hanaqman nispa nin kunturqa , maqt’ari ari nisqa kusisqa, chayqa q’episqa kuntur hanaqman, chayqa manqosmanta lloqsimushasqaku ch’asqakuna, manas maqt’aqa mayq’entapas riqsisqachu.

Mayqentaq yanay kanman? Nispa Kunturta tapuyukusqa, Qhepa lloqsimujta hap’iykunki nispa nisqa kunturqa, chaysi hap’isqa mat’aqa ch’askata. Kunturqa q’epillanpullasqataq hanaqmanta, chaysi maqt’aqa waqayullasqataq mamanman haykupusqa maqt’aqa maytaq chay yanaykiri? Nisqa maman tapun.

Chayqa rillawaqtaq? Nisqa mamatanqa maqt’ata, manañan riymanchu nisqa maqt’ata, ch’askaqa hanaqman seqarapullasqataq, maqt’aqa sapallan tiaykun khuyaylla.

"Y esta es la historia del hombre que se enamoró de una estrella"

lunes, 9 de agosto de 2010

Sonqoymi nanan


Sonqoymi sinchita waqan
Tutapas manan tutañachu
P'unchaypas mana p'unchayñachu
Anchatan llakikuni
Mana qanta rikuspay
¿Hayk'a kutiñan mana rikuykichu?
Paymi suwa Kanman
Chaninta chaywarmi riman
Sonqoymi yuyasunki
Usqhayllaman tukukun
Ch'aska ñawiykiwan qhawawaqtikiqa sonqoy kusikun
Qhawaway misk'i misk'illa
Tukukunña ñak'ariyniy
¿Imata ruwasaq kunan mana munaypaq?

Anchata añanchayki Pachamama
Soqta soqtamanta huñunakusunchis
Sapanka erqe apamunqa iskay t'antata
Hujninka tupawasunchus chay sumaq t'anta
Kulli raphita apamuy
Osqhayta apamuy uywakunata
Noqan imatan ruwasaq?
Noqa llaña wiñaypaq
Qhapaq situwa

Sandra.

viernes, 2 de abril de 2010

Apu Yaya Jesucristo


“Apu Yaya Jesucristo
Qespichiqniy Diosnillay
Rijraykita mast’arispa
Hanpuy waway niwashanki”

Todo buen cusqueño conoce la historia de nuestro Taytacha de los Temblores, Patrón Jurado del Cusco, a la memoria de cada uno llega aquel sombrío 31 de marzo de 1650, un Domingo de Ramos, donde el Cusco fue víctima del terremoto más grande de toda su historia, los temblores se presentaban en forma constante y reiterada, originando que los pobladores no se sientan seguros y embargados por la desesperación salían a las calles a gritar para poder apaciguar su dolor, según algunos personajes se pudo contar hasta 832 movimientos telúricos.

Las personas muy preocupadas sacaron al Cristo de la Buena Muerte, como era llamado en ese entonces, para poder sosegar dichos fenómenos naturales, estuvo tres días en la puerta de la Catedral del Cusco asombrando a la población con el cese de todas las desgracias y posteriormente fue llamado Señor de los Temblores. En el año de 1720, la ciudad del Cusco sufrió una peste que sólo paró después de sacar en procesión a nuestro Taytacha siendo proclamado consecutivamente como Patrón Jurado del Cusco. Años más tarde el Cusco siguió siendo atormentado por muchas desdichas que solo fueron tranquilizadas por la presencia de nuestro Taytacha de los Temblores.
Es grande la Fe que el pueblo cusqueño presenta, cada lunes santo salimos a la procesión para implorar misericordia al Señor de los Temblores y para que ayude a nuestros hermanos que sufrieron las consecuencias de las incesantes lluvias de enero y febrero del presente año.

También es importante recordar que existe un grupo de mujeres mayores que año tras año nos brindan cánticos sagrados con mucha fe y devoción, se denominan las Ch’ayñas, ellas mediante la tradición oral conservan una antigua costumbre religiosa, como es cantar en Quechua; quizá desde hace muchos años atrás según nuestra historia se ofrecían estas músicas sagradas a los Apus y a la Pachamama, pero actualmente se dedican a nuestro Señor de los Temblores, capaz de aplacar los movimientos telúricos, quién se impregnó en la cosmovisión de los pobladores andinos, ya que ellos lo llamaban Wiraqocha.

Era un domingo de Ramos del año 1993, las estrechas calles cusqueñas se hallaban vacías, el cielo cada vez se hacia más lóbrego, el viento musitaba tristeza y en uno de los fríos asientos de la Plazoleta de Regocijo se encontraba el niño Gregorio, esperando a su madrina.

Gregorio era un niño huérfano de 8 años, sus padres murieron asesinados cruelmente en la época del terrorismo, desde Abancay a los 5 años pudo huir a la ciudad del Cusco y ubicar a su madrina de bautizo, la Señora Eva, quien era una de las Cantoras Ch’ayñas de nuestra Catedral, ella lo acogió amablemente en el año de 1990, trataba a Gregorio como el hijo que nunca tuvo y él llegó a tener mucho amor hacia su madrina.
La señora Eva sufría de cáncer de colon, pero siempre rendía homenaje al Señor de los Temblores con sus hermosos cánticos, instruyó a Gregorio la Fe en el Taytacha, ambos oraban todas las oscuras noches para que el Señor con su luz ,le diera más años de vida y para que el honesto niño nunca permanezca solo.

Mientras Gregorio divisaba las antiguas moradas de Cusco y a los turistas curiosos, su madrina kusi kusilla lo sorprendió con un beso en la frente.
-Qhari waway, Qan kanki sayk’uspa ¿No has traído el ponchito? ¿Allillanchu kashanki?- dijo Eva, siempre mostrando una sonrisa llena de paz y amor, paymi munaycha.
-Mamitay,ari allinanmi kashani, perdóname es que me quede jugando con wayqey Eufemio – respondió Gregorio, no acostumbraba hablar castellano, prefería el Quechua.
-Hamuy churrillay amaña llakirukuyñachu ¿Ima pachañan kashan?- preguntó Eva, ya que era muy oscuro y la gente cada vez disminuía.
- ¡Ñan pusaq pachaña! ¡Ya es muy tarde mamita, vamos a la casa, pero cántame “Apu Yaya Jesucristo” para que lleguemos rapidito nomas! ¡ Allintan takinki!- exclamaba el niño, siempre le gustó esa canción , aswan munasqa taki y su madrina como premio a su buen comportamiento, entonaba la bella melodía.
- “ Apu Yaya Jesucristo, qespichiqniy Diosnillay, rijraykita mast’arispa, hanpuy waway niwashanki…Aqoy t’io huchaywanmi, Diosnillay phiñachirqayki; Khuyapayakuqmi Kani , Huachaymanta panpachaway…”- coreaba Eva muy despacito , mientras ambos caminaban rumbo a aquella añeja morada situada en la Cuesta de San Blas.

Yuraq anqhas llinphin... Al llegar a su hogar, Eva alistaba todo para lunes Santo, ya que ese día es la procesión del Señor de los Temblores, en ese instante unos fuertes dolores abdominales se apoderaron de su cuerpo tan enfermizo.
-Mamitay, mamitay¿ Allinachu kashanki? ¡ Mamitay!¿Imanqtinmi hina kanki?- pronunciaba Gregorio en medio de un mar de lágrimas, intentado levantar a su madrina para posteriormente solicitar socorro a los vecinos.
-Hijito, llipin runakunaman willay, llévame donde la Señora Margarita, iré al hospital, me pondré bien- decía Eva con voz estremecida, tragando todo el dolor, para que Gregorio se tranquilice y deje de sollozar.
Ya en casa de la Señora Margarita, juntos fueron al hospital; después de una larga e infinita espera, los doctores expresaron que Eva había fallecido.

Muy afligidos todos, en la mañana de lunes Santo llevaron el cuerpo de Eva a una eucaristía en la Catedral del Cusco, custodiados por el Señor de los Temblores, después de tan triste escena ,fue el entierro acompañado de una última canción “Apu Yaya Jesucristo”.
-“ Ama taytay cheqniwaychu, Ama , Taytay Cheqniwaychu, Huchaymanta waqaspaymi, Chakiykiman chayamuni”- cantaba Gregorio khuyay khuyay las última letras de aquella melodía que a su madrina le gustaba tanto, embargado por la nostalgia no quería conversar con nadie, las lágrimas inundaban su rostro tan frágil, sus ojos repletos de sufrimiento y el alma destrozada.

Mayulla hina, Paralla hina waqaspa y el mediodía se aproximaba, las Ch’ayñas preparaban todo para el inicio de la procesión y Gregorio con los ojos melancólicos pensaba en su madrina, en las inquebrantables oraciones hacia el Señor de los Temblores.
Se aproximaba la noche, Gregorio se encontraba en compañía de la Señora Margarita, quién también cantaba, pero no quería regresar a su vivienda motivo por el cual se escapó y a escondidas ingresó en la Catedral para dormir ahí.
El reloj de la Catedral marcaba las siete de la noche y terminaba la Bendición de nuestro Taytacha, las campanas tintineaban “Tin tan, Tin tan “decían y Gregorio escuchaba con unas lagrimas que paseaban por su rostro, escondido en el confesionario, las sirenas se oían por todos los rincones de la Catedral, el Señor de los Temblores ya entraba a su hogar, mientras los pututos adornaban ese momento con aquel sonido solemne y las puertas se cerraban mansamente .
Ya adentrados, los encargados procedieron a guardar al Señor de los Temblores en su lugar respectivo, seguidamente salieron de la Catedral.
El tiempo avanzaba rápidamente y apuntaban las once de la noche, Gregorio se había quedado dormido en el confesionario, en ese momento se escucharon tres pequeños golpes en la rejilla, golpes que lo despertaron.
-¿ Pin kanki?¿Pin kanki?¿Iman sutiyki?¿Maymantan kanki?- preguntaba el niño, lleno de miedo, pues especuló que era algún sacerdote molesto por que el se localizaba en el confesionario.
- Allillanchu Gregorio ¿Qué haces escondido aquí? Esta haciendo mucho frio, ven conmigo- dijo aquella voz.
Gregorio muy asustado observó por un agujero del confesionario, pudo distinguir a un hombre alto, moreno y de cabello negro largo. Llevaba puesto una bufanda roja, un pantalón simple con un poncho.
-Wiraqocha,añaychayki ¿Wasikichu?Dispénseme por venir aquí sin requerir permiso- respondió Gregorio muy preocupado, mientras lograba salir del confesionario.
-No te preocupes Gregorio, yo te comprendo ¿Quieres quedarte a vivir conmigo?- cuestiono aquel insólito hombre.
- ¡Añay! pero no lo conozco y tengo miedo por que mañana me encontrarán en esta hatun wasi y pensaran que soy un ladrón ¿Hak’aqmi kutimunki? preguntó aquel infante, mientras sus ojos se obstruían por el cansancio y su voz se apagaba lentamente-¡Mana puñuyta munanichu!-repetía.
- Siempre serás bienvenido Gregorio, Qan puñunki usqhaylla - dijo el extraño personaje, abrigando al niño con su bufanda.

Al día siguiente los encargados de la limpieza entraron a la Catedral, donde encontraron a Gregorio durmiendo en los pies del Señor de los Temblores.
-¡Hoq suwa ! ¡Hoq suwa!¿Chayri imata ruwasun?- gritaban aquellos jóvenes, originando que Gregorio despierte.
- ¡Mana! ¡Yo no soy un ladrón wayqeykuna!-Exclamaba Gregorio, mientras los muchachos lo cargaban para llevarlo a la comisaria de Saphi.
Al llegar, el policía muy molesto tomo una manifestación a Gregorio para que diga si robó algo, pero él siempre repetía que no había robado nada, al no encontrar objeto alguno en la intervención corporal, el niño les contó sobre aquel hombre que vio en la Catedral y los policías tomaron aquella declaración como una burla a la religión.
-¿ Imaynapitaq chay sipaschatan reqsiranki?¿Chayri imata ruwasun? ¡Kunanya rikunki!- preguntaban los policias en medio de carcajadas al inocente niño y después de una dura paliza dejaron a Gregorio en la plazoleta de Regocijo, en medio del frio y la soledad.

Gregorio muy triste, se acostó en aquel viejo banco de Regocijo, arrebujado por unos cuantos periódicos encontrados en el basurero, cavilaba en ese hombre que había conocido, entonces retornó a la Catedral, casualmente estaba abierta, así que ingresó.
Muy adolorido por los golpes proporcionados, se escondió en el confesionario.
-“Wasiykita saqerispa, karunchaspa purirqani, kaqniy qowasqaykitapas,Lliuta tukuykamurqani…Imaraqmi munakuyllayki, Jesusllay wawallaykipaq,Kruz pataman churakunki,Noqa auqa runa rayku…”-entonaba Gregorio ,sus ojos se juntaban embargados de cansancio, pena y soledad.

Nuevamente, ya eran las once de la noche y se oyeron aquellos tres golpes en la rejilla como el día anterior.
Gregorio muy emocionado despertó y sin pensar dos veces salió.
Era el mismo hombre, quien le había brindado su amistad y le dio abrigo al inicio.
-Wiraqocha lléveme con usted, noqa muchushanki, ya no puedo vivir asi, extraño demasiado a mi madrina, quiero vivir con usted; hoy me pegaron demasiado- repetía el pobre niño, con los labios reventados, las prendas rotas y descuidadas.
-¿ Paychu maqarasunki?- preguntó aquel personaje.
- Paytaq, paypunitaq maqaruwani- respondió el niño,mostrando algunas equimosis.
-Gregorio, tu madrina siempre rezó por ti, ella está conmigo; sígueme, serás muy feliz ¡ Hamuy!- alegó el hombre.
-¡Muchas gracias papito!¡ Simiykimanta lloqsirusaq papito!- exclamó Gregorio, mientras cogía la mano de aquel señor tan bueno y misericordioso, los ojos de Gregorio se escondían y con ellos las heridas se evaporaban de su cuerpo.


Al día siguiente, Atichay, los sacerdotes y encargados de limpieza entraron a la catedral y una vez más hallaron al niño acostado en los pies del Señor de los temblores.
-¡Dios mío! ¡Jesús mío! Chay runatan ch'isi maqarusqaku, el niño que encontramos ayer, otra vez está aquí, pero muerto ¡Dios mío!- vociferaba uno de los muchachos.
Era verdad, Gregorio había muerto, pero en su rostro ostentaba una sonrisa, después de tanto desconsuelo, el Señor de los Temblores lo llevó donde su madrina y sus padres.

“Ñan kunanqa reqsiniña, Mana chanin ruwasqayta, Chaskipuway wasiykipi, Auqa sonqo wawaykita”

jueves, 14 de enero de 2010

Hasta que la muerte los separe



Hoy estaba con mi abuela, sentada en la hacienda que ella posee, lejos de Cusco por que debo aclarar que me gusta demasiado el campo, la libertad, el pasto, las flores, los típicos frutos llamados cerezos; es mucho mejor cuando empieza a llover y sientes el olor fresco de la tierra húmeda.


Mientras ayudaba a recoger un montón de troncos a mi abuela que posteriormente servirían como leña, reflexionaba sobre el esfuerzo que ella hacía por no tener a mi abuelo a su lado, divisaba sus ojos melancólicos, tristes, quizás recordando cuando mi abuelo le ayudaba en esa labor.


Mi abuelo falleció hace 7 meses y muchos de nosotros sentimos como si hubiera sido ayer, es muy difícil reconocer que ya no esta con nosotros, particularmente pienso con los ojos cerrados que mi abuelo continua en su hogar, sentado en aquel viejo mueble, esperando con una sonrisa sincera la visita de sus hijos, nietos, hermanos; pero al abrir los ojos me doy cuenta que no es verdad, que él ya no está aquí y unas lagrimas empiezan a rodar sobre mi rostro, su ausencia es como un puñal en el corazón, aun recuerdo los típicos :“Mami , tenemos que comprar Tuna para abuelito Vidalito” que consecutivamente expresábamos en los meses de enero, febrero ya que la fruta favorita de mi abuelo era la Tuna y es inevitable recordarlo ,sobretodo en estos días. Cuanto desearía hallar la famosa varita mágica para saber cuándo estará mi abuelo querido otra vez, a nuestro lado y no sentir el dolor de su marcha, pero se que esa idea jamás se hará realidad.

Mi abuela es una persona muy admirable, nunca abandonó a mi abuelo, ni en los peores y últimos momentos, era la mano derecha de mi abuelo, sin ella mi abuelo no hubiera surgido ya que muchas veces se sentía inferior debido a las enfermedades que poseía, siempre con optimismo, dulzura y amor. Mi abuelo constantemente agradecía a Dios por la esposa que le había brindado. Realmente aprendí que el verdadero amor si existe cuando observaba a mis abuelos, ella siempre ayudando a mi abuelo en todo lo que necesitara y mi abuelo dispuesto a prestar obediencia y apoyo, ambos vivían solos en una casa gigante, compartiendo muchos momentos que permanecerán atesorados eternamente en la memoria de mi abuela.


Bueno, seguía observando la mirada de mi abuela y en un momento inesperado empezó a llorar, yo muy preocupada le di un abrazo y ella repetía: “Aquellas flores, eran las favoritas de tu abuelo, no sabes cuanta falta me hace, ver su espacio vacio es un golpe muy fuerte para mi alma”.

Jamás mi abuela había sido tan expresiva, siempre intentaba adivinar que decían sus misteriosos ojos, quería leer su mente y saber que pensaba, que sentía ya que mi abuela es muchas veces reservada , mientras limpiaba sus afligidos ojos marrones , le dije:” Cuando amas con alma ,mente y corazón, ese amor por mi abuelo permanece contigo. Por tu vida pueden pasar muchas personas y no dejar huellas, pero cuando tú amas de verdad, los recuerdos y los momentos compartidos permanecen. La peor muerte es el olvido y siempre recordaremos a mi abuelito, es difícil aceptar que no esta aquí; pero no podemos dejar que el dolor no nos deje seguir, debemos rezar mucho para que mi abuelito este a lado de Dios y para que el amor nunca falte en la familia“.

Mi abuela intento calmarse, fuimos a tomar una bebida caliente y posteriormente rezamos por mi abuelito, no quería preguntar más por que seria como abrir la herida y echar alcohol incontrolablemente. Después vimos algunas películas y ella me agradeció por lo que dije, necesitaba unas palabras para poder calmar su dolor; se que superar la pérdida de mi abuelo no es tarea fácil, requiere mucho tiempo, es como si faltara una parte de tu cuerpo, una parte vital que no se puede reemplazar.

Muchas mujeres, como varones han sufrido el abandono eterno de la persona amada, yo siendo la nieta de mi abuelo, siento como si nos hubiera dejado el día de ayer; no imagino como será el sufrimiento al perder a la persona que juraste amar por siempre, muchos jóvenes lloramos al dar por finalizada una relación sentimental, pensamos que no puede haber algo peor y exageramos, pues esta situación no se compara con la muerte de alguien que verdaderamente amas.

Viendo el caso de mi abuela, ella llora todos los días y lo comprobé; nuevamente recalco que ella se encuentra en un proceso de superación, yo creo que el amor no muere simplemente trasciende y queda en ti. Ese amor que le brindaste a tu pareja no tiene que morir, ese amor es único y siempre lo va a ser; pero se debe estar consciente de que la vida sigue adelante y el dolor no debe ser un impedimento para poder surgir; es difícil aceptar que la persona que amas ya no está a tu lado, pero considero que esa persona se sentiría muy triste al ver sufrir a su esposo o esposa, lo que quiere es que sea feliz, recuerdo mucho una película llamada “Posdata :te amo”, la protagonista sufre la pérdida de su esposo y queda encerrada en la depresión y piensa que la vida concluyó por la ausencia de su esposo, después de una serie de sucesos, cartas, memorias ; se da cuenta que su esposo pretendía que ella encuentre la felicidad y empiece una nueva vida, una nueva actividad, etc. Como mencioné anteriormente el amor por esa persona no debe morir, por que esa es la verdadera muerte, aquella que tememos; nuestro ser querido ha desaparecido físicamente pero esta presente siempre, en sus recuerdos, incluso en nosotros mismos por que seguimos su ejemplo positivamente. Debemos rezar mucho por sus almas y apoyar a las personas que sufren la pérdida, no con simples palabras sino con hechos o acciones que demuestren que ellos no están solos, que poseen personas a su lado que los apoyan y no los dejaran solos.

Y milagrosamente hace 5 minutos acaban de llamar a mi casa, diciendo que el hijo de mi tío acaba de nacer y se llamará Vidal, como mi abuelo; es una alegría para toda mi familia y un regalo para mi abuelita; creo que iré sola en representación de mis papás y hermanos ya que se encuentran de viaje. Estoy muy emocionada, no se como sucedió esto, en el momento preciso mientras escribía sobre mi abuelo, ¡DIOS!...No se como concluir, abuelito yo se que fuiste tú. Te quiero mucho y siempre te recordaremos con una sonrisa, sobretodo mi abuelita, nunca la dejaremos sola.

sábado, 14 de noviembre de 2009

"Yo quiero leche Anchor"


“CUIDAR SUS CUERPOS PARA SALVAR SUS ALMAS”

El Centro Gerontológico San Francisco de Asís es una Institución con 230 ancianitos, que ofrece atención a los adultos mayores de 60 años varones y mujeres en estado de abandono moral, material y espiritual, mediante la ejecución de programas y proyectos propuestos. Posee una infraestructura propia, amplia y adecuada para albergar a los ancianitos, dividida en 04 áreas: 02 para varones, 02 para mujeres, 01 comedor amplio, 01 cocina, área de ropería, Servicio Social, Psicología, fisioterapia, Secretaría, odontología, tópicos de Enfermería.Esta Institución esta regida por la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, siendo de una organización horizontal.

En el año 2002, tuve la oportunidad de participar en una campaña denominada “Adopta a un abuelito”, aun recuerdo que a esa edad imaginaba a un abuelito saltarín, que corra conmigo, que baile, que juntos miremos las estrellas, cosas que una niña con corazón inocente puede idealizar; claro nunca dejando de lado a mis abuelitos sanguíneos que siempre están conmigo a pesar de la falta de algunos por que ahora están a lado de Dios.

Fui con unas compañeras , escudriñé a mi abuelito el señor Pedro Cornejo Aguilar, que lamentablemente falleció en agosto del 2008; bueno, caminé y caminé, no lo hallé, muy triste fui donde la hermana y ella me transportó al sitio mágico de mi abuelo.
- Hola ¿Señor Pedro?- dije, mientras observaba a mi abuelito que estaba sentado con un bastón divisando el oscuro vació, no revelaba interés, pensé que me había rechazado como su nieta y me puse triste.
- Disculpe, es que soy ciego y no puedo oír muy bien ¿Quién eres?- respondió el señor Pedro, levantando la cabeza, intentando ubicar mi voz en algún espacio que su mente pueda imaginar.
- Soy Sandra, su nieta adoptiva- dije un poco triste, realmente imaginé a un abuelo diferente, a medida de que pasó el tiempo encontré en esa persona a un ser maravilloso, a pesar de que no podía ver, poseía otras habilidades que diariamente intentaba enseñármelas, le gustaba cantar incluso compuso una canción para mí, aun recuerdo las letras:” Sandrita, corazón de miel, salta y juguetea con las nubes; canta con tu voz melodiosa mientras mi mente intenta imaginar como eres tú”.
Pasé tantas cosas con el señor Pedro, concursamos en carreras de ciegos, tuve mil caídas por saltar en sacos, pero gané algunas; mis ojos se llenan de lágrimas por que una persona tan maravillosa no se encuentra de la noche a la mañana, hablaba 4 idiomas increíblemente, me contaba muchas cosas, historias de diferente tipo, gracias a él y a mis abuelitos sanguíneos tuve un gusto especial por la cultura andina, las costumbres, la antropología, la arqueología y el derecho.

Un día se puso triste por que no tenía un regalo para mí y yo le dije que esas cosas no son importantes, lo que vale es todo lo que entregues de corazón ,eso queda grabado eternamente y el Señor Pedro con mucha humildad me entregó un papel higiénico con mucho amor, origino en mi tanta ternura y emoción que sigue guardado .

Después de su triste fallecimiento, las hermanas y los integrantes de la defensoría del pueblo me mandaron a servir en enfermería de mujeres, ahí conocí a una abuelita que se llama Bertha, la pueden observar en la imagen, sigo compartiendo momentos maravillosos con ella, me contó muchas cosas de su vida cuando era joven, dice que era hermosa y que infinitos muchachos querían tener un matrimonio con ella , pero Bertha eligió al más desafortunado por que se había enamorado; mientras pasaba el reloj de la vida avanzaba, Bertha fue victima de maltrato familiar, su esposo le pegaba e incluso quiso que abortara uno de sus hijos, pero ella como una mujer ejemplar juntó fuerzas y salió adelante , muchos años más tarde sufrió un accidente de tránsito que la dejó paralítica, muy triste se sentía por que no podía hacer nada ya que su enfermedad es eterna, en una silla de ruedas observaba a sus hijos que crecían pero criados por su padre quien les lleno el espíritu de maldad y machismo.

Sus hijos a medida que Bertha envejecía le daban malos tratos que no merecia, hacían que ella sienta que su presencia era incómoda para ellos, poco a poco se alejaban más, la trataban como un estorbo en la casa, no valoraban todo lo que ella había hecho para que ellos sean lo que son ahora.
Después de unos años, uno de sus hijos vio que Bertha había roto una estatua de vidrio y se molestó terriblemente, Bertha me narra que su furia hizo que ella acabe encerrada en el sótano de la casa como castigo, después de muchos gritos y llantos pudieron rescatarla y por consiguiente la llevaron al asilo.
Bertha no sabe nada de sus hijos, fue muy triste todo lo que me relató..
Ya es un año que comparto muchas vivencias con Berthita, me siento muy feliz, cultivó muchas cosas para valorar mi vida, me enseñó a agradecer por todo lo que tengo sea mucho o poco, a sacar provecho al tiempo y no desperdiciarlo, a saber elegir y no conformarme con poco y a creer en Dios siempre.

Felicito a todas las hermanas que dedican su vida al servicio de los más necesitados, es importante reconocer toda la labor que hacen, no es fácil atender a tantos ancianitos, la paciencia no se aprende , gracias a estas hermanas muchos ancianos tienen un hogar, no viven en la calle o en basureros , ni son maltratados.

lunes, 20 de julio de 2009

Fantasía Herida


Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.


Todos pensamos que existe el amor verdadero, éste hará que nuestros corazones se abran lentamente, sonríes sin pensar en absoluto, estas nerviosa cuando no sabes nada acerca de esa persona, te sientes triste por el simple hecho de no verlo/la, en pocas palabras, en el mundo sólo existen los dos.


Pero que pasa si esto no es recíproco.


Aún recuerdo una frase muy peculiar: “Si te equivocas, no importa, hay que levantarse y empezar de nuevo, no hay nada peor que no haber amado nunca, y no abrir los brazos cuando necesitamos el abrazo”.


Era un martes, una noche muy fría, como suelen caracterizarse las noches cuzqueñas, pero un martes muy especial, pues era su cumpleaños. Ella iba caminando por un barrio tradicional “San Blas”, muy afligida por que minutos antes había peleado con su mejor amiga, muchas veces la tristeza hace que perdamos noción del tiempo o quizás no sabemos hacía donde caminamos, pues este fue el primer motivo de toda esta historia.


Rocio sólo pensaba en caminar, y chocó con un joven.

-Lo siento, ando muy distraída- dijo ella, muy sonrojada mientras una lágrima recorría todo su rostro, no podía pronunciar más palabras.

- No te preocupes, ¿Por qué lloras? - dijo aquel muchacho, muy sonriente ¿No creo qué mi golpe haya sido muy fuerte? ¿Cómo te llamas?


Ella se sintió muy avergonzada y no respondió, simplemente continúo su camino, recordando la sonrisa de aquel muchacho, nunca lo había visto y sintió curiosidad por saber quien era.Rocio se froto los ojos llenos de lágrimas y dijo:-Fue muy extraño aquel encuentro- mientras reía incontrolablemente.


Nadie sabe porque las cosas suceden, ni cuando, si no que se siente algo mágico y especial.


Pasaron los días y el recuerdo que tenía Rocío de aquel muchacho desaparecía poco a poco.
El destino no es lo que te va a pasar, sino lo que tú quieres que te suceda.Rocio no quiso olvidar a aquel joven tan rápidamente, ya que de una u otra forma sentía algo extraño cuando pensaba en él; así que decidió buscarlo.


Curiosa, caminó por San Blas como aquel martes, ya eran las 11 de la noche y no veía al Joven, muy triste y desilusionada bajo las gradas de Carmen Bajo, escuchó un ruido muy extraño y al intentar divisar, resbaló.


-Ten más cuidado, no busques morir antes tu hora indicada- dijo el joven, que había ayudado a Rocio a levantarse.Ella muy adolorida, no vio quién había sido el que la auxilió.

-Muchas gracias- dijo Rocio, pero al ver muy bien al joven, reconoció que era el mismo muchacho de aquel martes, él que presentaba la sonrisa más linda dibujada en su rostro, aquel que indirectamente la ayudó a no seguir llorando por su amiga.

-¡Espera! ¿Cómo te llamas?- preguntó Rocio, muy emocionada por que había hallado a aquel muchacho que con tanta intranquilidad y curiosidad buscaba.

- Mi nombre es Samael- dijo el joven, con un tono muy suave, tan suave que Rocio quedó impactada.


Ya era muy tarde y Rocio tenia miedo de llegar a su casa sola, así que Samael la acompañó.

Mientras caminaban, ella sentía que volaba, que su espíritu iba a otros planetas y regresaba a la tierra en una estrella fugaz, jamás le había pasado algo así; no podía articular palabra alguna, solo escuchaba la voz melodiosa de aquel joven.


Al llegar a casa de Rocio, el joven muy educado se despidió, pero ella quedo desconcertada y buscó formas para seguir en contacto con él.Pasaron los días y ella no podía olvidar a aquel joven, parecía que lo conociera por mucho tiempo cuando solo hablaron un día.La amistad entre ellos continúo por un tiempo, pasaron momentos muy felices, Rocio jamás había sentido algo así.Como toda joven de la edad de Rocio, escribía todo lo sucedido en el diario que siempre llevaba bajo la almohada. Escribía cosas tan hermosas.


-Fue amor a primera vista, si, de esos que te duran para siempre. Me enamoré de su forma tan particular de sonreír. Me enamoré de su piel blanca y suave, de su ropa casual y alegre, de su forma de ser, tan generoso con los demás y tan comprensivo conmigo- dijo Rocio en voz silenciosa, mientras anotaba todas sus ideas en el diario.


Quedó dormida entre el diario y los lapiceros de colores que tenía, al despertar empezó a agradecer a Dios por la persona tan maravillosa que había encontrado.

Mientras caminaba rumbo a San Blas, una nostalgia llenó su alma y empezó a llorar, ella no sabía por que lo hacía, siguió caminando y no encontró a Samael; muy triste retorno a su cobijo.

Transcurrieron muchos días y Rocio no sabia nada de Samael, lloraba día tras día, rezaba por él para que Dios nunca lo deje solo y para que pueda encontrarse nuevamente con él.

Muy triste quedó dormida, la libertad existe tan sólo en la tierra de los sueños.

Rocio soñó con Samael, pero él tenía inmensas alas, eran blancas como la nieve y muy hermosas; alrededor tenia un jardín de rosas que solo los Dioses pueden poseer, se encontraba en un lugar donde la calma y la paz eran reyes, donde solo el amor era el fin de todas las cosas.

-¿Samael? ¿Qué haces aquí?- preguntó Rocio muy aturdida.

- Rocio , tus constantes oraciones hicieron que Dios permita que me despida de ti, yo siempre estaré contigo , solo debes rezar , yo soy tu ángel guardián, el día que llorabas por tu amiga , Dios me mandó para consolarte por que era tu cumpleaños , nunca dejes de tener fe , yo estaré para ti todas las veces que me necesites ,no será físicamente pero si espiritualmente- dijo el Arcángel Samael con una sonrisa en su rostro , pero también se podía apreciar tristeza.

Rocio corrió y le dio un abrazo, fue el abrazo mas triste que dio en su vida, pues se había enamorado de alguien que nunca estaría con ella.

Ella despertó y empezó a llorar inconsolablemente, abrió su diario y encontró una imagen del Arcángel Samael.Muy triste fue rumbo a San Blas, pensó que todo había sido un simple sueño, al llegar a la plazoleta vio a un tumulto de gente, curiosa se acercó a ver.

-Es un joven de 19 años- dijo una mujer con los ojos llenos de lágrimas.

Rocio dio un grito, era Samael aquel joven, había muerto atropellado minutos antes de que ella llegara.

Ella empezó a llorar y corrió sin un destino solo decía: “Comenzar de nuevo una y otra vez, como aquella noche, comenzar de nuevo, ya sin reproches; comenzar de nuevo, ya no hay nada atrás”

Pasaron muchos meses, y Rocio no quería enamorarse nuevamente, tenía miedo de que el amor que algún día entregara sea no correspondido.

Sin embargo, su madre la veía muy triste, quiso acercarse a ella, pero Rocio solo se alejaba; hasta que un día, su madre pudo establecer una conversación.

-Hija, fue muy triste para ti la pérdida de Samael, pero tienes una vida muy bonita por delante- dijo su madre, mientras la abrazaba.

-Mamá, es muy difícil superar todo esto, se que Samael me cuida, pero no puedo- respondió Rocio, con una mirada de melancolía.

-Después de haber sufrido tanto, deberías de darle la oportunidad a alguien que te ame; tu bien sabes que lo desea intensamente y también yo se que tu te lo mereces- exclamó su madre, dejando sola a Rocio.


Rocio, pensó en todo lo que había sucedido y decidió iniciar su vida, por que amar es correr el riesgo de no ser correspondido.

sábado, 11 de julio de 2009

Papá se fue

“Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.”

Cabellos blancos, magnos ojos marrones jadeantes, que atesoran sabiduría y sacrificio, zapatos añejos fruto de todo lo que recorriste por llegar a lo que eres, todos ambicionan seguir tus huellas, que permanecerán cinceladas en el camino de cada uno.

Mientras el reloj de la vida avanzaba rápidamente, los niños tan pequeños y cándidos juegan con el abuelo, se enganchan en los brazos, algunos muy hambrientos le piden una manzana de aquel viejo árbol que descansa en el patio, que fue atmósfera de muchas aventuras, juegos, risas, alegrías y penas.

-Alexito, alcánzame tu manzana para que pueda pelarla –dijo Vidal, con una gran sonrisa delineada en su rostro a uno de sus nietos tan queridos que tenia 8 años.
- ¡Abuelito Vidal, me desplomé del árbol, no quiero que mamá se entere por que se alarmara mucho por mi culpa, soy muy traviesa!- vociferaba Claudia, una niña de 5 años, tan pequeña pero conversaba como una mujer de 40 años, su abuelito querido coleccionó el secreto en su vieja memoria.

Pasó el tiempo, y los nietos empezaron a crecer, Vidal muy orgulloso de sus hijos que poco a poco lograban las metas que él alguna vez quiso para ellos, todos lo querían mucho, compartió momentos inolvidables hasta con el último nieto de esta gran familia, siempre integrándola no le gustaba la desunión.
-Papá, te compramos una hacienda como símbolo de agradecimiento por todo lo que hiciste para cada uno nosotros- dijo Margarita, la hija mayor de Vidal, una mujer muy fuerte y decidida, madre de Alexis y Claudia.
-Muchas gracias hijitos, yo gusto mucho de las flores y los árboles, admiro la naturaleza, realmente transitaré gran tiempo en esta hacienda- respondió Vidal, muy feliz pues su ilusión siempre había sido poseer un campo donde sienta libertad y felicidad junto a su esposa que no lo desertaba ni un solo segundo.

Vidal marchaba todos los días a su hacienda, por eso sus nietos más cercanos partían a visitarlo, no interesaba la edad de éstos sino los sentimientos hacía su abuelo que perennemente les narraba historias asombrosas de la ciudad del Cusco mientras pelaba con una navaja blanca alguna fruta para compartir, sentado en su viejo mueble donde los rayos de sol retraídos iluminaban algunos fragmentos, dándole un aspecto arcaico.

-Vida, vidallay, Vidalito querido ¿Cómo estás? Perdón por no venir antes, el colegio absorbe la totalidad de mi tiempo, el IPCNA y otras cosas imposibilitan que venga a visitarte más seguido- dijo Claudia muy triste, pero pocos segundos después la alegría volvió a su vida, pues su abuelito no se había fastidiado con ella, muchos sábados Vidal estuvo acompañado de Claudia, y en uno de esos soleados sábados...

-Hola abuelito, te traje muchas cosas para que puedas comer con mi abuelita, descansa más – dijo Claudia.
- Claudita, ojos de Capulí, muchas gracias hijita por venir; quería hablar algo muy importante contigo, es un secreto que quiero que tú sepas- expresó Vidal, cerrando los ojos lentamente.
- Espero que no sea nada malo abuelito, haber dime ¿En qué te ayudo?- preguntó Claudia muy preocupada, mientras reclinaba su cabeza en el hombro de su abuelo como frecuentaba hacerlo.
- Mira hijita, en esta hacienda enterré un gran tesoro, cuando ya no esté aquí quiero que vengas con todos tus primos y lo busquen- añadió Vidal.
- Abuelito, si tú te irías no se que sería de nosotros, eres el eje de la familia- replicó Claudia derramando muchas lágrimas y abrazando su abuelo.

Los días transcurrían muy rápidamente, y en un frío miércoles uno de los trabajadores de la hacienda de Vidal fue raudamente a la casa de Margarita, pues su padre había sufrido un accidente.
-Señora Margarita, el señor Vidal resbaló de las gradas de la hacienda mientras cosechaba unas frutas, se fracturó toda la pierna y ahora está en el hospital- dijo Pedro, un empleado muy querido de Vidal.
- ¡Dios mío! ¡Vamos Claudia! tu abuelo sufrió un accidente- dijo Margarita muy preocupada.
Ambas fueron al hospital siempre con Eva, la madre de Margarita que era la base de la existencia de Vidal.

Vidal se había roto la pierna y tuvo una operación muy riesgosa, pero salió victorioso.
- El señor Vidal se encuentra estable, pero sus huesos demorarán en osificar, será improbable que Vidal camine nuevamente, residirá en cama por mucho tiempo, después debe andar en silla de ruedas y finalmente si hallamos mejora puede usar el andador; aún no le indicamos a su padre, se que será muy difícil, pues él vivía en su hacienda trabajando con la tierra, ahora su vida cambiará- dijo el médico muy apenado.

Todos apoyaron a Vidal, así como él les ayudó antes cuando tenía las posibilidades para hacerlo.
Debilitado en una cama sin poder mover músculo alguno durante 2 años estuvo Vidal, muy triste se localizaba añorando su hacienda, la tierra, el agua y las flores.

Eva, su fiel esposa lo atendía siempre, nunca lo dejaba solo.
Vidal pudo utilizar la silla de ruedas y finalmente el andador.
A pesar de su incapacidad para caminar, Vidal un fiel devoto al Señor de Huanca pudo ir caminando con ayuda de su esposa a la Iglesia, ya que no permitían el acceso de autos en esos tiempos por que los obreros estaban refaccionando el lugar.

Siempre sentado en la silla de ruedas, contemplaba a sus nietos crecer, aconsejaba a sus hijos, participaba en todos los compromisos de la familia, nunca perdió su carisma. Mostrando una sonrisa alentaba a cualquier miembro de la familia a salir adelante con humildad, sencillez y fortaleza.

Claudia, recostaba en el hombro de su abuelo, escuchaba la historia de duendes, ella ya estaba en la Universidad pero no importaba, por que las historias de su abuelo eran sorprendentes, escuchaba latir su corazón e imaginaba lo que su abuelo le narraba siempre pelando con su navaja alguna fruta que tenía a pesar de que fuera la última en su hogar, él solo quería compartir o cantaba algunas sinfonías antiguas que tenían como contenido al Señor de los Temblores.

Fue la última vez que Claudia pudo oír la voz de Vidal, que lentamente se consumía con el tiempo y el viento.

Al día siguiente, Margarita recibió una llamada del hospital, su padre había sido víctima de una peligrosa hemorragia interna y se hallaba en cuidados intensivos.

Muy preocupados esperaban constantemente el informe del doctor después de cada visita, solo una hora para ver a tu ser querido, hablarle al oído sin esperar respuesta alguna solo teniendo fe de que él te pueda oír, Claudia acompañaba a su madre al hospital, se olvidaba de otros asuntos personales solo por estar con su abuelo querido que muchas veces le ayudó.

Las noches se hacían más largas y la angustia se apoderaba de cada uno de los integrantes de la familia ¡Qué difícil era esperar una respuesta positiva entre tanto mar de lágrimas!,

El médico dijo que si Vidal empeoraba ingresaría en una operación muy delicada donde solo 1 de 500 tenía la posibilidad de vivir.

Un viernes después de clases universitarias, Claudia fue con su madre a visitar a su abuelo esperando alguna mejora, por que la respuesta que siempre encontraban era “Vidal está estable”.

-Señora Margarita su padre empeoró y tuvo que entrar en la operación, ahora solo debe rezar y dejar todo en manos de Dios- dijo el médico.
Inmediatamente llamaron a todos los hijos de Vidal que se encontraban en diferentes lugares del Perú.

Rezaban y rezaban, Claudia no podía contener las lágrimas pero sabía que si lloraba, su madre perdería la fortaleza que tanto necesitaba en esos momentos, así que contenía su dolor y consolaba a su madre y abuela.

Toda la familia se encontraba reunida, así como le gustaba a Vidal, la unión familiar que tanto cultivaba; hermanos, primos, nietos, padrinos, ahijados, hijos y demás rezaban por la salud de Vidal.
- El señor Vidal pudo resistir la operación, esto es un milagro sinceramente ahora debemos esperar que pueda estabilizarse- dijo el médico con una sonrisa en su rostro.

Las semanas pasaban y Vidal seguía en el mismo estado, hasta que un día tuvo una recaída, y entró en una segunda operación, es increíble como con las pocas fuerzas que poseía soportaba dos operaciones, también había sido victima de una pulmonía.

Los médicos nunca daban esperanza a la familia, llevaron a un sacerdote para la Unción de los enfermos, momentos muy difíciles y tristes, Claudia recordaba todas las cosas que había pasado con su abuelo, cada vez que iba a visitarlo su abuelo derramaba muchas lágrimas intentando abrir los ojos, era muy extraño Vidal siempre aparecía en los sueños de Claudia, caminando en un campo muy verde.

Se cumplía un mes de agonía de Vidal y la madre de Claudia recibió una llamada del hospital, muy asustada fue a ver.
Vidal había fallecido, después de un largo sufrimiento, era un golpe muy fuerte para la familia, un mar de lágrimas inundaban los ojos de cada uno, los recuerdos empezaban a invadir la mente de Claudia.

Pasaron los días llenos de pena, se empezaba a sentir el vacío, la madre de Claudia lloraba constantemente por su “viejo”, ella intentaba calmar su pena, hasta que recordó lo que alguna vez le dijo su abuelo, el tesoro escondido.

Llamó a todos sus primos, juntos fueron a la hacienda a buscar ese tesoro, muy fatigados perdían la esperanza de encontrarlo, hasta que Alexis halló una pequeña caja.
- Ábrelo, queremos saber que guarda- gritaban los primos.
- Está bien, hay solo una hoja- dijo Alexis muy consternado.
- “SIEMPRE DEBEN ESTAR JUNTOS NIETOS QUERIDOS”- dijo Claudia, mientras leía el contenido de aquella hoja.

Vidal siempre quiso la unión de su familia, y el tesoro más grande que deben poseer es la integridad.
Siempre será parte de la vida de cada uno de sus familiares, por que caló de una forma maravillosa en sus corazones.
La peor muerte es el olvido, no le dieron un adiós sino un “Nos volveremos a encontrar Vida Vidallay”, siempre lo recordarán y sus huellas no se borrarán a pesar del tiempo que pase.

“El relojito cucu sonaba, papá besó mi frente, me dijo buenas noches hijito y me apagó la luz. Oye cucú papá se fué prende la luz que tengo miedo ,oye cucú papá se fue, prende la luz y apaga el tiempo.Esta canción de amor va para mi papá ,se escapó al viento nos dejó solitos,esta canción de amor va para mi mamá que aguantó todito le dolió hasta el hueso. Es por eso que mamá lloraba en silencio ,lloraba en las noches y como aguantó por las mañanas”- Maná ” El reloj Cucú”