martes, 17 de noviembre de 2009

El éxito comienza con el pensamiento


Este poema fue escrito por el Doctor Christian Barnard, el médico que ejecutó el primer trasplante de corazón con éxito ...

Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás
Si piensas que perderás, ya has perdido.
Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza con el pensamiento del hombre.
Todo está en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido,
y muchos cobardes han fracasado
antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte, o el más ligero,
porque, tarde o temprano, el hombre que gana
es el que cree poder hacerlo.

¿ Y ahora qué estás pensando?

sábado, 14 de noviembre de 2009

"Yo quiero leche Anchor"


“CUIDAR SUS CUERPOS PARA SALVAR SUS ALMAS”

El Centro Gerontológico San Francisco de Asís es una Institución con 230 ancianitos, que ofrece atención a los adultos mayores de 60 años varones y mujeres en estado de abandono moral, material y espiritual, mediante la ejecución de programas y proyectos propuestos. Posee una infraestructura propia, amplia y adecuada para albergar a los ancianitos, dividida en 04 áreas: 02 para varones, 02 para mujeres, 01 comedor amplio, 01 cocina, área de ropería, Servicio Social, Psicología, fisioterapia, Secretaría, odontología, tópicos de Enfermería.Esta Institución esta regida por la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, siendo de una organización horizontal.

En el año 2002, tuve la oportunidad de participar en una campaña denominada “Adopta a un abuelito”, aun recuerdo que a esa edad imaginaba a un abuelito saltarín, que corra conmigo, que baile, que juntos miremos las estrellas, cosas que una niña con corazón inocente puede idealizar; claro nunca dejando de lado a mis abuelitos sanguíneos que siempre están conmigo a pesar de la falta de algunos por que ahora están a lado de Dios.

Fui con unas compañeras , escudriñé a mi abuelito el señor Pedro Cornejo Aguilar, que lamentablemente falleció en agosto del 2008; bueno, caminé y caminé, no lo hallé, muy triste fui donde la hermana y ella me transportó al sitio mágico de mi abuelo.
- Hola ¿Señor Pedro?- dije, mientras observaba a mi abuelito que estaba sentado con un bastón divisando el oscuro vació, no revelaba interés, pensé que me había rechazado como su nieta y me puse triste.
- Disculpe, es que soy ciego y no puedo oír muy bien ¿Quién eres?- respondió el señor Pedro, levantando la cabeza, intentando ubicar mi voz en algún espacio que su mente pueda imaginar.
- Soy Sandra, su nieta adoptiva- dije un poco triste, realmente imaginé a un abuelo diferente, a medida de que pasó el tiempo encontré en esa persona a un ser maravilloso, a pesar de que no podía ver, poseía otras habilidades que diariamente intentaba enseñármelas, le gustaba cantar incluso compuso una canción para mí, aun recuerdo las letras:” Sandrita, corazón de miel, salta y juguetea con las nubes; canta con tu voz melodiosa mientras mi mente intenta imaginar como eres tú”.
Pasé tantas cosas con el señor Pedro, concursamos en carreras de ciegos, tuve mil caídas por saltar en sacos, pero gané algunas; mis ojos se llenan de lágrimas por que una persona tan maravillosa no se encuentra de la noche a la mañana, hablaba 4 idiomas increíblemente, me contaba muchas cosas, historias de diferente tipo, gracias a él y a mis abuelitos sanguíneos tuve un gusto especial por la cultura andina, las costumbres, la antropología, la arqueología y el derecho.

Un día se puso triste por que no tenía un regalo para mí y yo le dije que esas cosas no son importantes, lo que vale es todo lo que entregues de corazón ,eso queda grabado eternamente y el Señor Pedro con mucha humildad me entregó un papel higiénico con mucho amor, origino en mi tanta ternura y emoción que sigue guardado .

Después de su triste fallecimiento, las hermanas y los integrantes de la defensoría del pueblo me mandaron a servir en enfermería de mujeres, ahí conocí a una abuelita que se llama Bertha, la pueden observar en la imagen, sigo compartiendo momentos maravillosos con ella, me contó muchas cosas de su vida cuando era joven, dice que era hermosa y que infinitos muchachos querían tener un matrimonio con ella , pero Bertha eligió al más desafortunado por que se había enamorado; mientras pasaba el reloj de la vida avanzaba, Bertha fue victima de maltrato familiar, su esposo le pegaba e incluso quiso que abortara uno de sus hijos, pero ella como una mujer ejemplar juntó fuerzas y salió adelante , muchos años más tarde sufrió un accidente de tránsito que la dejó paralítica, muy triste se sentía por que no podía hacer nada ya que su enfermedad es eterna, en una silla de ruedas observaba a sus hijos que crecían pero criados por su padre quien les lleno el espíritu de maldad y machismo.

Sus hijos a medida que Bertha envejecía le daban malos tratos que no merecia, hacían que ella sienta que su presencia era incómoda para ellos, poco a poco se alejaban más, la trataban como un estorbo en la casa, no valoraban todo lo que ella había hecho para que ellos sean lo que son ahora.
Después de unos años, uno de sus hijos vio que Bertha había roto una estatua de vidrio y se molestó terriblemente, Bertha me narra que su furia hizo que ella acabe encerrada en el sótano de la casa como castigo, después de muchos gritos y llantos pudieron rescatarla y por consiguiente la llevaron al asilo.
Bertha no sabe nada de sus hijos, fue muy triste todo lo que me relató..
Ya es un año que comparto muchas vivencias con Berthita, me siento muy feliz, cultivó muchas cosas para valorar mi vida, me enseñó a agradecer por todo lo que tengo sea mucho o poco, a sacar provecho al tiempo y no desperdiciarlo, a saber elegir y no conformarme con poco y a creer en Dios siempre.

Felicito a todas las hermanas que dedican su vida al servicio de los más necesitados, es importante reconocer toda la labor que hacen, no es fácil atender a tantos ancianitos, la paciencia no se aprende , gracias a estas hermanas muchos ancianos tienen un hogar, no viven en la calle o en basureros , ni son maltratados.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Chayrí?


Kaynatam ñawapaq cartata quillaqayta munarqani


Wiraqucha-hatun tayta Presidente.Ñuqam kani Alfonso Cáñepa, Quinua llanta-markapi wasiyuq Perú suyu runa, chakra runam qamta rimapayamuyki, kay Perú suyupi llapan autoridadkunamanta aswan hatum kamachiqnin Presidente kasqaykirayku. Kaytam nimuyki qillqapi:
Kay wata julio killapa chawpinpim guardiakuna presota hapiwaspa, mana piwan rimanaypaq harkawaspa , mana chaninta ñakarichiwarqan, aychayta rachiykuwarqan, tulluyta pakirkuwarqan , kañarkuwarqan,sipiwarqanku, Chaynata ruwawasqanku hawataqmi chinkarqachiwaranku. Qampas uyarirqankim tukuy Peru suyuntinpi runapa ñuqarayku qaparisqankuta. Kunanqa, ñuqa kikiymi mañakiyki , Limaman apasqanku wakin tulluyta kutichipuwanaykipaq. Qamqa yachankim, llapallan ley qillqakunam kamachin Peru suyupi, tiqsi muyuntinpipas, Derechos Humanos nisqa, runaman sayapakuq kamachiykunam rimachkan, sapanka runa, pipas maypas, kaypipas, hawa llaqtapipas, runa hinapuni kawsakunankupaq. Manam chaypas chayllachu, kikinmanta wañukapuspa , huntasqa cuerpotinta pampapunankupaq. Runa hina kawsaybibta mana pipas sarunanpaq kamachiy hinataqmi kallantaq huk atún kamachiy, llapan runapa huntanan: wañusqa runataqa manpunin rachirqunchu, llupurqunachu, nakarqunachu, pishtaequnachi, imaraykupas. Kay atún kamachiytam huntananpuni tiqsi muyuntinpi , tukuy mundontinpi maqanakuq runa, awqanakuypi, guerrapi kaq runa, piña mayña kaspapas. Wañusqa runapa cuerponqa huntasqapunim kanan. Wañusqa runata rachirquy, nakarquy, llupuquy, pishtarquyqa ancha hatun hucham. Chay mana chanin huchatam rurachkanku kunan pacha kay Perú suyunchikpi, chay nisqay atún kamachiykunata saruykuspa, runa kayninchikta pampaman wischuykuspa, Diospa wawan kasqanchikta qunqaruq tukuspanku; Antropologo nisqa yachaq tukuq runaykikunaqa ninmi: Kaychika sipinakuytam apamun terroristakuna nispa. Manam chaynachu. Qampa kamachisqayki Estadom kay chiqninakuypaq huchayuqqa. Ñuqam kayta nichkayki, manaña imayuq, manaña kawsaq runa, kay chiqninakuypi imaymanata ñakarichispa, rachirquspa , pishtarquspa, nakarquspa sipisqa, kañasqa, chinkachisqa runa. Ñuqam mañakuchkayki, huntasqa cuerpoyta, llapan tulluyta kutichipuway nispay, hina wañuy tukusqatañapas.
Allin rimaypiqa, manam kay qillqaytaqa qawariwaqchu. Huknin ñawpa machuypas, ñuqa hina wawa sunqu upa niraq kayninpim qillqaranña iskay waranqa qawaranku, leeranku, iskay pachak watamantaña.
Cajamarcapi innata sipinankupaq cura Valverdepa rimasqantam ichaqa, Uchuraqaypi periodistakuna sipisqankumanta llulla rimaq qillqatapas, llapallan-lliw yachay wasikunapim warmakunam qawapayanqa, llenqaku, umankuman allinta churanankukama, mana haykaqpas qunqanankupaq , chay qillqap patanpips Estado sayachkanman hinapuni. Amaña astawan suyaspa, kunanpacha pampachiwanaykitam munani.

jueves, 29 de octubre de 2009

Reflejos


Los espejos siempre han sido objetos temibles al no saber muy bien lo que reflejan ni quien los habita cuando nadie mira.


Los espejos tienen un misterio, ocultan secretos que quizás nosotros no podemos percibir. Desde tiempos remotos, los espejos han sido siempre un enigma y han producido temor, los espejos siguen siendo considerados por muchos, puertas de conexión con otros mundos alejándose de la realidad o quizás sean medios para poder robar el alma de los mortales.

El tiempo pasaba muy rápido y las cosas ya estaban listas, la abuela solo se encargaba de guardar al perro.
Era la primera vez que compraban una casa fuera de la ciudad y Rayza se sentía muy emocionada, pensaba en las cosas que encontraría, ya quería estar ahí y divisar el campo, dormir en medio de la soledad tan sólo escuchando el cantar de los pájaros, pensaba y pensaba hasta que quedó profundamente dormida.

-Hija, ya llegamos a Urubamba ¡Levántate! – exclamó su madre mientras sacaba las cosas del auto.
Rayza, empezó a observar el lugar y vio una extraña casa, era muy grande poseía infinidad de puertas y ventanas, parecía que en el lugar solo existían la casa y el campo.
Arreglaron la casa completamente, se encontraba llena de polvo, pero el simple hecho de ver los hermosos cuadros que guardaba en su interior, animaban a aquella familia a seguir trabajando en la limpieza.

El aburrimiento se cura con curiosidad. La curiosidad no se cura con nada.
Rayza, estaba muy cansada así que decidió investigar que cosas habían en esa casa, era muy antigua y eso aumentaban las ganas de saber que secreto podría guardar esta morada.

Bajó las viejas escaleras, hacían demasiado ruido; vio una puerta y decidió entrar.
-Qué extraña habitación, quienes habrán habitado antes este lugar- dijo Rayza, mientras observaba las cosas que se encontraban en la habitación, hasta que vio un espejo; era colosal, conservaba un marco de madera muy viejo.
- ¡Este espejo es muy hermoso, lo llevaré a mi habitación para poder utilizarlo!- Repetía Rayza- ¡Papá! ¡Papá! Necesito que lleves este lindo espejo, será mío.

Pasaron los días y Rayza miraba su rostro constantemente en el espejo, vivía obsesionada con su imagen, no quería salir de casa, no participaba en fiestas familiares, solo observaba la belleza que guardaba el espejo. Mientras se miraba en el espejo empezó a observar unos fenómenos muy extraños; vio una especie de sombra redonda pequeña que salió del espejo y saltó a su cama; asustada corrió y no dijo nada a sus padres de lo sucedido.

Las noches para Rayza se hacían muy largas, pues sentía que alguien salía del espejo y se sentaba a observarla.

Una noche Rayza quiso saber quien era la persona que salía del espejo, pensaba que era una broma hecha por sus padres para dejar la vanidad.

Sonó el reloj y marcaba las 3 de la mañana y Rayza sintió que alguien se sentaba en sus piernas, miró cuidadosamente y divisó a una niña, tenía cabello muy largo y ondulado, era de tez blanca pero no poseía ojos ; llevaba en sus manos una muñeca muy vieja, llevaba puesto un vestido azul manchado de sangre.

Rayza temblorosa empezó a dormir, rezaba para que aquella niña no le haga daño.

Fue un viernes de 1994, era cumpleaños de Rayza, ella intentó olvidar lo sucedido la noche anterior, pero los recuerdos siempre estarán marcados en nuestras mentes.
-Hijita, hoy cumples 11 años y me siento muy emocionada- dijo su madre mientras arreglaba el cabello de Rayza.

Es cierto, Rayza cumplía 11 años, la fiesta había terminado y ella muy cansada subió a su dormitorio, pero sentía temor pues no quería encontrar nuevamente a aquella niña.
-El mundo gira y gira sin parar, cuando se detenga yo viviré- dijo una voz muy triste.

Rayza, muy curiosa ,quiso saber quien cantaba, salió de su habitación y buscaba de donde provenía esa voz que cada vez se hacía mas fuerte, cada vez se hacía mas débil, hasta que ella volvió a su dormitorio, al cerrar la puerta vio a la niña sentada .
-Hola Rayza, hoy cumples 11 años, me gustaría jugar contigo- dijo la niña, con una sonrisa maquiavélica dibujada en su rostro.
- ¿Quién eres?- preguntó Rayza, muy asustada.
- No me extraña que no me conozcas, eres una simple mortal, siempre te veía a través del espejo, fueron tantas veces que llamaste mi atención y salí de mi mundo para conocerte – dijo la niña
- Es de noche y nadie nos molestará, esta bien ¡Vamos a jugar!- dijo Rayza- Pero no demoremos mucho, por que mi madre puede enojarse.
- Tengo muchas piedras de colores, debes adivinar que colores son y te las voy a regalar, pero si no adivinas seguirás jugando hasta adivinarlas- dijo la niña, mientras sacaba las piedras.
Jugaron por mucho tiempo, hasta que amaneció; la madre de Rayza empezó a llamarla.
-Oye, ya es muy tarde debo ir a desayunar- dijo Rayza muy cansada.
- Tienes que ganar si realmente quieres salir de tu habitación ¡Vamos Rayza!¡ Sigamos jugando!- exclamaba la niña.
- Está bien- dijo Rayza.

Jugaron y jugaron, hasta que Rayza ganó y quiso retirarse.
-Quiero irme, déjame salir, cumple tu promesa- dijo Rayza, lloraba inconsolablemente.
-No solo que el alma de los muertos queda atrapada en los espejos sino que, además, el anima en transito de quien acabara de fallecer puede arrastrar con ella el alma de los vivos hacia el misterioso universo de las sombras. ¿No sabes lo que te aguarda Rayza? Pobre mortal, todo el tiempo que haz jugado conmigo, fueron 48 años de tu vida ¿Quien crees que era la que aparecía en la superficie del espejo cuando te pones frente a el? Era yo, yo he muerto aquí y me robé tu niñez- dijo la niña mientras reia.

Rayza quiso salir de su habitación, pero se dio cuenta que estaba encerrada en el espejo.

Rogó mucho a la niña, hasta que logró escapar.
-¡Mamá! ¡Papá!- gritaba la pobre niña.
Rayza se encontraba en otra casa, con otras personas, empezó a llorar y solo pidió que si su destino era quedar atrapada en el espejo, su último deseo era despedirse de sus padres.
Los duendes y almas del espejo le permitieron cumplir este deseo.
Tocó el timbre de una casa extraña, aun llevaba la vestimenta de aquel día, del día de su cumpleaños.
Una anciana le abrió la puerta, era su madre consumida por la tristeza y los años.

-Hija mía ¿Dónde te haz perdido? Aún tienes 11 años – dijo su madre con los ojos llenos de lágrimas, mientras abrazaba a su hija que aun era una niña.
- Fue muy grande la curiosidad y la vanidad que tuve, ahora viviré eternamente detrás del espejo, los duendes me dejaron venir, yo te amare por siempre mamita, quiero que nunca te olvides de mi- dijo Rayza mientras desaparecía en la oscuridad de la noche.

Ese espejo sigue en aquella casa, es temido por todos los habitantes y nadie quiere mirarlo.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Señor de Qoyllurrit'y






Apu Tayta Qoylluritt’y

Fue la primera vez que tuve la oportunidad de viajar y vivir tan importante peregrinación de la Exaltación del Señor de Qoyllurrit’y que se realizó del 12 al 15 de septiembre del presente año, el viaje se ejecutó con mi madre ya que ella siempre es parte de tan significativa romería, al principio sentía inseguridad de ser partícipe, muchas ideas se asomaban a mi mente ¿La gente? ¿El frío? o simplemente:” No quiero caminar 4 horas”...

- Sandrita ¿Tus cosas ya están listas no? Hace frío, abrígate- vociferó mi madre mientras colocaba velas en la mochila.
- Ma-mi-ta , si ya estoy avanzando- dije un poco aturdida, no había dado la respuesta ; pero el camino ya estaba dibujado , así que no di marcha atrás y alisté mis cosas.

No sabía que íbamos a viajar con una comparsa “Sicllas”, gente que no conocía, solo a alguna tía o una simple cara familiar; en fin, no repliqué simplemente seguí a mi madre; pero a medida de que el carro iba avanzando conversé con todas esas personas muy valiosas, sabían muchas cosas sobre las costumbres cuzqueñas.

El viaje fue muy largo, hicimos muchas paradas en los pueblos pequeños para ejecutar labores sociales como dar chocolatada en el pueblo de Ocongate, donar vestimentas a las familias pobres en la comunidad de Mahuayani, etc.

Al llegar al pueblo de Mahuayani, inició el camino al Santuario de nuestro Tayta, 4 horas caminando y alabando a cada Cruz que se hallaba en el camino al compás de la música del Chakiri, personalmente fue muy hermoso alabar a cada cruz y finalizar con esa melodía, mientras caminábamos observaba viviendas en la cima de las montañas, recuerdo que en una charla de Antropología mencionaron mucho a las personas que habitaban estos domicilios tan alejados, los llamados Q’eros, me emocionó mucho conversar con uno de ellos, a pesar de no dominar a plenitud el idioma Quechua.

Ya en el Santuario ,cubierta de nieve, una alegría embargo mi ser, lágrimas caían y aun no encuentro respuesta a esa reacción, innumerables comparsas se aproximaban, formando un Arco Iris en el templo, cada una alababa a nuestro Tayta; el sueño me traicionaba pero no deseaba cerrar los ojos por que todas las danzas eran muy hermosas, la Fe que cada bailarín manifestaba no se podía comparar con nada, en especial las canciones entonadas por los Ccápac Qollas, estas danzas se realizan en toda la noche.

Al día siguiente, a las 5:00 am las comparsas suben a Mamachapata a alabar, después descienden al santuario para la Eucaristía.
Finalizada la Solemne Misa de Bendición, todas las comparsas retornan a la población de Ocongate, donde son recepcionados en la plaza principal.

En realidad, todo lo descrito anteriormente es solo una pequeña parte de lo que una persona puede vivir en esta hermosa peregrinación, es muy importante ver como la cultura andina se fusiona con el cristianismo.
Agradezco mucho el haber asistido, la alegría es incomparable , sientes que nuestro Tayta está a tu lado todo el camino.

martes, 1 de septiembre de 2009

Las Velas Negras




“Acepta este Espíritu joven para que la magia del agua,

del viento, la tierra y las cosechas,

se reúnan y haya prosperidad en años próximos,

que todo esté en su balance natural

y haz que todo sea paz

y que exista armonía entre el reino de los vivos y de los muertos.”

Desde el inicio de los tiempos el hombre siempre ha estado dispuesto a relacionarse con dioses y espíritus, incluso con aquellos de naturaleza malvada con el fin de vivir más en la tierra, ya que solo ellos podían darles lo que necesitaban. Alianzas y ofrendas para obtener riqueza, poder, salud y bienestar. Aunque en muchos casos la entidad maligna exige el alma eterna de la persona para acceder a las peticiones de los que realizan estas ceremonias.

A lo largo de la historia, se oyó hablar mucho de los sacrificios humanos, éstos fueron practicados por muchas culturas antiguas, se mataban a las victimas para calmar la furia de los dioses o para que los sacerdotes puedan predecir el futuro; los sacrificios mas destacados y crueles en Sudamérica fueron los realizados por la cultura Mochica y los sacrificios Incas.

Numerosas y misteriosas montañas del Perú han sido escenario de los sacrificios Incas, que generalmente se daban utilizando niños, el llamado “Capacocha”, estos niños debían ser adornados con ropa fina y además debían ser perfectos ya que eran educados en centros especiales ( Acllawasi) que tenían como única finalidad ser parte fundamental del sacrificio humano; hermosas princesas y bellas vírgenes eran ofrecidas a los "Apus", ya que de esta forma entraban más rápido al reino de los Dioses. Esto acontecía dos veces al año, concordando con los solsticios de verano e invierno.

Pero en estos tiempos, los sacrificios han sufrido muchas transformaciones ya que generalmente se hacen para conseguir malos fines o simplemente por el placer de ver gente morir, generalmente tienen como materia prima a las velas negras, ya que se asocian esencialmente con aspectos negativos de la vida, con la maldad y los malos deseos.

Una familia limeña muy adinerada conformada por una pareja de esposos con un solo hijo, iba rumbo a la ciudad enigmática del Cusco para conocer los diversos centros arqueológicos que presenta.

Camino a esta ciudad decidieron descansar un momento y pararon en la zona de Silkinchani, que se encuentra a nueve kilómetros al sur de la ciudad del Cusco, antes era considerada como un centro de adoración donde los incas hacían sacrificios humanos al dios Sol, sobre todo de niños.

-¡Papá estoy muy cansado, sería misericordioso que busquemos alguna cabaña y pasemos la noche aquí!- dijo Carlos, un niño de 8 años de edad, muy guapo, educado en el mejor colegio de Lima; aquel muchacho se encontraba muy jadeante.
- Carlos, buscaremos alguna casa que nos acoja esta noche, al parecer no hay personas aquí, si nos adentramos quizás hallemos a alguien- dijo Diego, el padre de Carlos mientras arreglaba su oscura barba.
-¡Hijo! Caminemos para poder descansar ¡Ven! ¡No seas holgazán!- exclamó Jackeline, la madre de Carlos, una mujer muy hermosa e inteligente.
A medida de que la familia caminaba, el sol se estaba escondiendo y el miedo se iba apoderando de cada uno de los integrantes.
- ¿Iman sutiki? (¿Cómo te llamas?)- dijo una voz a lo lejos.
- ¡Papá! ¡Hay alguien detrás de los árboles de Eucalipto! ¡Vamos! Creo que es un habitante- gritó Carlos muy emocionado pues había perdido fuerzas al caminar y el hambre ya empezaba a nacer.
- Hijo, no escuché nada; no hay viviendas por aquí, sería una buena idea acampar- dijo su padre ignorando lo que Carlos había escuchado.
- Diego, aquí están las cosas, arregla todo y pasaremos la noche en este bosque- dijo Jackeline con una sonrisa en su rostro que utilizaba para dar ánimos a su familia que se hallaba perdida entre la oscuridad de aquella fría noche.
Mientras la familia estaba en lo profundo del sueño, Carlos escuchó un sonido de tambores, tan claro que lo despertó, pensando que se trataba de un sueño, encendió la vela, tomó un sorbo de agua del vaso que siempre colocaba por un lado; sus padres estaban muy dormidos..
Apagó la vela y se dispuso a seguir durmiendo, pero una tenue luz se filtraba por la pequeña entrada de la carpa; terminaba de cerrar los ojos cuando los volvió a abrir completamente, sintió un espasmo, aquel sonido que creyó que era un simple sueño, lo estaba oyendo claramente; levantó un poco la cabeza para oír mejor… No había duda, aquella música se originaba en los interiores del bosque.
Muy curioso, se levanto y fue en busca de aquel sonido, abrió la pequeña entrada de la carpa sin hacer ruido alguno y salió.

Caminaba y caminaba, cada vez el sonido se hacía más fuerte, hasta que paró.
-¿Rimay quechua?(¿Hablas quechua?)- dijo un jovencito que llevaba una mascaipacha muy hermosa, un escudo con su banderín, un topaco y una túnica, a la que llamaban en tiempos antiguos “uncu”.
- No te entiendo, yo no conozco tu idioma ¿Quién eres? nunca vi a una persona igual a ti ¡Qué impresionante! ¿No sabes hablar mi idioma?- dijo el pobre niño tan ingenuo.
- ¡Rimamuy kjan, mana waquichinichu quechuata rimaspa! (yo hablo un poquito, pero hablo mal)-exclamó aquel joven, tenia un aspecto maquiavélico.

Ambos caminaron por el bosque, Carlos simplemente quería conocer mas de aquel extraño joven con quien había hablado, llegaron a una cueva, lo insólito era que el lugar estaba completamente vacío, pero al entrar a esa cueva se sentía el olor de velas y el niño observó a mucha gente, entre ellos a niños, ancianos, señoras y señores, todos llevaban puesto unos trajes muy extraños , se encontraban alrededor de una gran plataforma de piedra.
- Ya tengo que irme, ya está amaneciendo – dijo el niño con una voz temblorosa.
- ¡Manan! (¡No!)- respondió el misterioso joven.
- Es demasiado tarde, mis padres se preocuparán, no quiero incomodar en esta ceremonia tan extraña- exclamó el niño llorando.
En ese momento salió un sacerdote, era un hombre muy viejo llevaba puesto una máscara.
-No puedes irte, te quedaras con nosotros hasta el solsticio de verano- respondió aquel “sacerdote”.
En ese momento muchos de los que estaban presentes ataron al inocente niño en la plataforma, y cerraron la cueva.
El niño gritaba pero no se podían oír sus llantos pues la cueva estaba muy bien sellada.
Los padres de Carlos, al levantarse, no lo encontraron, muy preocupados salieron a buscar en todo el bosque, pero solo hallaron la linterna de su hijo.

Pasaron los días y llegó el esperado solsticio de verano.
Un fuerte rayo de luz cayó sobre los débiles ojos de Carlos que se encontraba moribundo en aquella cueva.
-Muy bien niño, haz soportado el hambre y la sed eso significa que los Dioses te aceptarán- dijo el sacerdote, en sus manos llevaba unas prendas muy hermosas cubiertas de oro pero también tenían sangre.
- Entonces ¿Qué esperamos? Vistamos a este niño privilegiado para la ocasión- dijo una mujer, que levantó a Carlos y empezó a vestirlo.

Cada vez las cosas eran más extrañas, pues ahora estas personas no llevaban aquellos trajes como la mascaipacha o el uncu; al contrario, tenían puesto unas extrañas vestimentas negras.

Terminaron de vestir al pobre niño y lo llevaron a la cumbre más alta de una montaña, 7 mujeres llevaban 7 velas negras prendidas mientras repetían unas frases muy extrañas.

-Acepta este Espíritu joven para que la magia del agua, del viento, la tierra y las cosechas, se reúnan y haya prosperidad en años próximos, que todo esté en su balance natural y haz que todo sea paz y que exista armonía entre el reino de los vivos y de los muertos- decía el “sacerdote” mientras reía hipócritamente.

Llegaron a la cumbre y procedieron a prender mas velas negras, pues estas están relacionadas con la noche, la oscuridad y la muerte. El negro representa a los espíritus dañinos y a los poderes del lado oculto. Es el color con que nos entierran, significando la muerte y la tierra de la alquimia. Es la putrefacción y también el florecimiento a la nueva vida que se mueve en las profundidades y la oscuridad. Simboliza la tristeza y luto, la pérdida, la maldad y confusión.Mientras el “sacerdote” sacaba el cuchillo, el pobre niño empezó a suplicar por su vida, pero la maldad y el odio se apoderaron de aquel hombre que empezaba a realizar aquel acto tan cruel.

-¡Oh gran señor de las tinieblas, te ofrecemos este cuerpo tan inocente para que nos concedas más años de vida!- gritó el “sacerdote” y empezó a penetrar el cuchillo en el corazón del niño.
- ¡Tengan piedad!-dijo el niño tartamudeando, mientras miraba consumirse la temible vela negra.

En ese momento tiraron las velas en el cuerpo, y aquellos hombres que acompañaban al sacerdote empezaban a cantar un himno a la muerte y a la oscuridad, burlándose de las sagradas costumbres incas.
Al finalizar, todos descendieron de la montaña y se fueron.
Pasaron los días y los huesos del pobre niño fueron arrastrados por el viento y llegaron al lugar donde antes se encontraba la carpa.

La policía del Cusco se encargaba de investigar el misterio hasta que hallaron los huesos y algunos pelos de ese niño.
-Señora Jackeline, es muy triste para mí, informarle que su hijo fue asesinado- dijo el policía con lágrimas en sus ojos.
- ¡Es imposible! ¿Quién podría matar a mi hijo a esas horas de la noche? Si no había persona alguna- respondió su madre mientras lloraba inconsolablemente por la pérdida de su único hijo.
- Muchas veces a este lugar vienen personas de sectas que honran al demonio , engañan a los turistas haciéndoles creer que son los incas , se burlan de las costumbres antiguas, hace 4 años sucedió algo similar y no pudimos atraparlos- dijo el policía.
- ¿Mi hijo murió en un sacrificio humano? ¡Eso quiere decir!¡ Es tan cruel!- dijo Jackeline con los ojos llenos de furia y tristeza.
- ¡Lo siento mucho señora, pero no descansaremos hasta atrapar a estos desalmados asesinos!- exclamó el policía.

Los días se hacían más largos, y la pareja de esposos solo quería hacer justicia por la muerte de su pobre hijo, hasta que oyeron que en la cueva encontraron muchas velas negras y a un joven que había sido engañado atado a la plataforma.
Este joven contó a la policía lo sucedido, describió a las personas que se encontraban en este ritual.
Los policías tendieron una trampa a esta secta, y fueron capturados.
El cabecilla de esta banda contó todos los asesinatos que había cometido y fue castigado con los demás integrantes de la secta diabólica.
Pero la tristeza de la pareja de esposos no podía terminar solo con el castigo de los asesinos, pues el agujero que deja un hijo no se puede llenar con nada.
Pasaron los años y Silkinchani fue reconstruido por los trabajadores del INC.
Jackeline y Diego tuvieron otro hijo, a quien amaron y cuidaron siempre recordando a Carlos, apoyaron a la reconstrucción de Silkinchani pues no querían que otras familias sufrieran lo mismo que ellos pasaron.

domingo, 23 de agosto de 2009

Fotografías


Alguna vez por equivocación abrí un pequeño baúl en la casa de mi abuelo fallecido, era un baúl muy antiguo con grandiosos adornos colosales dorados y un candado con una imagen muy extraña, la curiosidad me incitó a indagar la forma de agrietarlo, después de un gran esfuerzo logré mi propósito; cartas, navajas, dinero antiguo, fotos…¿fotos?
Me sorprendí por que observé un sobre henchido de fotos, mi primera sospecha ¿Fotos de mi mamá de joven? ¿Fotos de mis abuelos?

Abrí aquel sobre que revelaba un color pajizo por el paso del tiempo, con mucho cuidado y sin que nadie me notara.

Miré y miré no se trataba de fotos de mi mamá de joven, mucho menos de mis abuelos, que imaginación la mía; eran fotos muy antiguas deduzco que pertenecían al siglo XIX, muy asustada fui donde mi abuela a preguntar de que se trataba todo eso, me pareció muy macabro.
Después de una larga conversación y podría decir también alimentación a mi cerebro, mi abuela me relató que mi abuelo guardaba fotos de familiares fallecidos, no las mostraba por que eran de interés privado, qué podían pensar mis padres o mis tíos.

Estas eran llamadas fotografías POST MORTEM, se piensa que es toda aquella ejecutada tras el fallecimiento de una persona, se desarrolló en el siglo XIX. Estas imágenes post mortem eran tomadas como recordatorio familiar, fotografías encomendadas por particulares para su uso o exposición privada quiere decir dentro del propio domicilio.

El proceso consistía en vestir al difunto con una vestimenta especial y hacer que participe en un retrato grupal es decir una última fotografía familiar. Las imágenes de fallecidos los exponen en disímiles actividades con sus familiares vivos, ancianos cadáveres con sus trajes distinguidos mantenidos por su bastón o bebés muertos en sus carros junto a sus progenitores, en su regazo. A veces acompañados por relojes de mano que mostraban la hora de la muerte, etc.
Pero que tipo de personas manipularían el cuerpo de bebes difuntos, mujeres o ancianos; por ejemplo una madre que lleva en sus manos a uno de sus hijos muerto pero que este muestre algunos rasgos de alegría o los ojos abiertos, según algunos estudios los encargados de maquillar a los difuntos utilizaban cucharas para poder abrir los ojos de estos así aparentaban vida o dibujaban sonrisas en sus rostros; de esta forma los familiares no olvidaban a los fallecidos.

Esta costumbre ha desaparecido, pero las fotografías se conservan en algunos lugares como símbolo de que la persona fallecida sigue viva y acompañando a sus familiares siempre; no tenían ningún fin macabro simplemente era una tradición.







Cada una de estas fotografías encierra un sentimentalismo extremo.

lunes, 27 de julio de 2009

Café con Leche



Amigas... siempre seremos amigas


para narrar nuestras penas una a una


y poseeremos así como espectadores


al viento, la noche, la luna, el sol y la lluvia








Amigas siempre sobre todas las cosas


como van fusionados el agua y los peces,

como un delicioso café con leche,


sin que importe nunca distancia ni tiempo que nos separe.”



-Aquí quedó, eres muy linda y no soy para ti - dijo Julio muy alegre, realmente no concebía sufrimiento alguno, sus sentimientos eran incomparables a los de Carla, pero con la mirada intentaba ocultar su alegría disfrazándola de tristeza incontrolable, pero el corazón de una mujer sabe cuando existe sinceridad y cuando esta se encubre de falsedad y lástima, Julio había engañado a Carla y ella sentía que su mundo caía en pedazos; era la primera vez que pasaba eso, la primera vez que había querido tanto a una persona, la primera vez que decidió olvidar a aquel muchacho que alguna vez fue el protagonista de sus sueños rotos.


Muchos hemos soportado el síndrome tan famoso y temido por cada adolescente “El corazón roto”, ese vacío que sentimos al terminar una ilusión que al principio se llenaba de esperanza pero que poco a poco se consume con la tristeza, soledad y otros; el dolor que sentimos es diferente , es mas fuerte que golpearse el brazo incluso preferimos tener una caída a poseer el corazón roto, la superación es muy embarazosa, recuerdos invaden nuestra mente, éstos se apropian de nuestro espíritu y nos ahogan en tristeza y muchas veces en depresión; pero al culminar esta fase es muy gracioso ver esa desilusión desde otra perspectiva, nos reímos de lo que alguna vez lloramos y distinguimos el lado positivo, más experiencias, más vivencias, ya sabemos como desenvolvernos en situaciones delicadas ; en fin, las mujeres debemos besar muchos sapos para tropezar con nuestro príncipe azul.


Carla iba caminando por Avenida Pardo muy triste por que había sido víctima de ese peligroso virus llamado desamor, miraba las calles sin rumbo fijo, subía gradas y las volvía a bajar hasta que cayó.
-¡Solo esto podía pasar! Mi vida está llena de desilusiones, ahora nadie me levantará por que simplemente no existo- vociferaba Carla muy molesta, pero dos tímidas lágrimas rodaban por su rostro.
- Hola ¿Estás bien? Dame tu mano, te ayudaré, mira te haz hecho una herida, vamos te la curaré- dijo una joven de la edad de Carla, cabellos negros, tez blanca, sonrisa cálida, voz melodiosa y sobretodo inspiraba confianza.
- Muchas gracias amiga ¿Cómo te llamas? ¿Creo que te conozco?- preguntaba Carla muy curiosa.
- Me llamo Maissa, yo también siento que te conozco de algún lado, debe ser una casualidad- Respondió Maissa, riendo mientras curaba las heridas de Carla que siempre paraba distraída y no era la primera vez que había sufrido una caída.
- Muchas gracias Maissita, en realidad fuiste la única persona que me atendió, quizás seguiría en el suelo, bueno ya tengo que irme, mucho gusto amiga- dijo Carla mientras desaparecía entre la multitud que caminaba por Ayacucho.


La auténtica amistad no es flor de un solo día sino para toda la vida, la amistad se aprende a vivir a través de una larga experiencia, es un regalo que Dios te envía para que puedas cuidar y conservar.


Al llegar a casa, Carla tocó el timbre y su madre abrió muy emocionada.
- Carlita, te presento a la hija de Feli, una amiga mía, estará en tu colegio y compartirán muchos momentos juntas, ven te la presento- dijo Margarita, la madre de Carla mientras cogía el brazo de Carla muy toscamente embargada por la alegría.
- Mamá, estoy muy cansada, tuve una caída en el Centro Comercial – dijo Carla.
- Carla, como es el destino, hoy nos conocimos en una situación muy graciosa- hablaba Maissa riendo de la vida.
- Maissita, es muy extraño pero que bonito, el destino nos está juntando- vociferaba Carla muy asombrada.


El tiempo pasaba, y las dos muchachas tenían muchas cosas diferentes pero eso hacía de su amistad más duradera. Maissa era una señorita muy sensible, muchas lagrimas inundaban su rostro al observar situaciones dolorosas, mientras Carla guardaba sus sentimientos en el corazón y solo consolaba a Maissa ayudándola para que deje de llorar; Maissa se ilusionaba con cuantiosos muchachitos que cruzaban por su vida, le rompían el corazón pero al día siguiente estaba como nueva, mientras Carla se ilusionaba con solo uno, olvidar era difícil y Maissa con sus experiencias le ayudaba a superar. Maissa no era de salir a fiestas o divertirse con las compañeras del salón, en cambio Carla disfrutaba mucho salir con amigas, pasar tiempo con ellas e incluso cometer algunas travesuras en el colegio, juntarlas era demasiado, una bomba a punto de explotar, en horas de clase reían con cualquier acontecimiento, ambas eran muy estudiosas , sacaban buenas calificaciones, siempre existieron peleas como en todas las amistades desde temas tontos hasta argumentos complicados pero siempre terminaban en un abrazo y un “Perdóname amiga”, pasaron muchos instantes juntas, cada una sabia la vida de la otra como la palma de su mano.


Ya habían desfilado muchos años de amistad, de locuras, de aventuras y ambas ya estaban en el grado donde las desiciones son el futuro de tu vida, me refiero al acreditado quinto de secundaria.
- Carlis, sabes me gusta mucho un muchacho que conocí en uno de los ensayos de danza, realmente es muy lindo, diferente, inteligente y guapo- dijo Maissa a Carla en una de sus tantas conversaciones.
- Maissa ¡Qué picarona! ¿Cómo se llama tu “amado”?- preguntaba Carla riendo, por que ya había escuchado ese cuento más de una vez.
- Se llama Julio, es de nuestra congregación, realmente me gusta mucho- dijo Maissa mientras sus ojos brillaban como dos diamantes.
-¿Qué? ¿Julio?- preguntó Carla muy consternada, recordó a Julio, era él mismo, él que le había engañado, ella nunca le contó a Maissa lo sucedido, pues quería cicatrizar la herida y sabía que la mejor forma era no hablar de aquel muchacho.
- ¿Qué pasa Carla? ¿Lo conoces?- preguntó Maissa muy asombrada pues la reacción de Carla no había sido como otras, sino dibujaba en su rostro preocupación y tristeza, como si le hubieran contado alguna historia triste.
- No Maissa, no pasa nada sino que me asombró mucho que estés tan ilusionada con ese joven- dijo Carla, realmente no podía ocultar la tristeza en su rostro y decidió salir con la excusa del dolor de cabeza.


Mientras Carla iba rumbo a su casa pensaba en Julio, aquel muchacho mentiroso que había jugado con ella, que la había utilizado para olvidar a la persona con quien la engañó; pensaba en Maissa, su mejor amiga, no sabía si decirle, quizás Julio con el tiempo había madurado y ella sería un estorbo para el inicio de esa relación.


Carla no podía dormir, escuchaba a Maissa relatar todo lo que Julio hacía por ella, los regalos, las flores, las frases que los muchachos siempre emplean, las canciones, los chocolates, sus conversaciones, sus abrazos; era muy difícil, Carla ya no sentía nada por Julio pero la herida empezaba a agrietarse cuando Maissa narraba todo lo que pasaba con él, Carla sin poder explicar nada por temor a arruinar los instantes tan especiales que su amiga pasaba con el muchacho que alguna vez fue dueño de su corazón.
- Carlis, no sabes, Julio se declaró, tengo que presentártelo ahora mismo está en la puerta del colegio- dijo Maissa muy alegre y jalaba a Carla hacía la puerta.
- ¿Carla? Nunca supe de ti desde que cortamos ¿Dónde te haz escondido? Se supone que seguiríamos siendo amigos – dijo Julio muy sarcástico, su forma de hablar era muy déspota alucinaba que era el chico más lindo del Cusco.
- ¿Se conocen? Carla, nunca me dijiste nada, no haz confiado en mí- preguntaba Maissa a Carla que seguía hipnotizada.
- Maissa, lo siento, no recordaba a Julio, pensé que era uno diferente- dijo Carla.
-¿Uno diferente? Soy el único- dijo Julio mientras abrazaba a Maissa.
- Bueno, yo me voy tengo un trabajo de Química- murmuraba Carla muy triste viendo a Julio y Maissa abrazados.
- Está bien Carla, luego hablaremos- dijo Maissa


Carla caminaba y recordaba a Julio, la herida ya estaba abierta, su mejor amigo con el chico que le hizo daño, se preguntaba si era correcto destapar aquella historia con Julio para prevenir a Maissa o dejar las cosas así.
- Carla, espera, te extraño y hoy al verte después de tanto tiempo recordé lo que pasamos juntos- gritó Julio a lo lejos mientras se acercaba a Carla.
-¿Qué dices? Tú haz terminado conmigo, no entiendo como puedes extrañarme, ahora estás con una persona muy valiosa para mí y no voy a dejar que tengas estos comportamientos-dijo Carla muy molesta, pues las insinuaciones de Julio eran muy claras.
- Carla, cometí un error, prometo que cambiaré, quiero volver contigo; terminaré con Maissa, la conozco hace poco; contigo pasé 2 años de relación y no puedo olvidarte- respondió Julio aparentando tristeza.
- Eres un sínico, como puedes estar con mi mejor amiga y sentir algo por mi a la vez; te engañas a ti mismo y engañas a Maissa, no puedes jugar con fuego, ambas somos muy amigas y nuestra amistad es más fuerte- dijo Carla.
- Tú te lo pierdes, chau Carla espero que no te arrepientas, son 2 años de relación- vociferó Julio mientras cruzaba la pista de San Blas.


Carla muy consternada entró a su dormitorio y empezó a llorar, recordó muchas cosas que pasó con Julio, pero él estaba con su mejor amiga y no sabía como contar todo a Maissa, hasta que el celular empezó a vibrar.
-¡ Demonios!- dijo Carla, era Julio quien la llamaba.
Los remordimientos no podían dejar que cierre los ojos antes de viajar al mundo de los sueños, inmediatamente Carla fue a hablar con Maissa y le contó lo sucedido.


Una amiga verdadera es alguien que cree en ti, es la persona que estará apoyándote siempre corrigiendo tus errores para que mejores como persona, es aquella que entra cuando todos los demás se van, dejan huellas en tu corazón que ni el tiempo ni la distancia pueden deshacer, es superior a cualquier precio, es un abrazo que siempre quedará almacenado en la mente de cada uno para sacarlo en momentos de tristeza, una verdadera amistad es el mejor tesoro que Dios nos puede regalar.


Maissa y Carla descubrieron las mentiras de Julio después de una trampa que ellas planearon, Julio tenía otra “enamorada” era la misma con quien había engañado a Carla, las amistad de ambas fue más fuerte que todo.


Los meses transitaron y ambas percibieron esa desilusión como algo muy gracioso, la experiencia mas ocurrente e inmadura que habían disfrutado en su vida, pero el destino muchas veces nos pone a prueba, Maissa tenía metas diferentes a la de Carla, Maissa ambicionaba ir a Cuba a estudiar Medicina, la carrera con la que había soñado toda su vida y Carla quería ser una gran antropóloga y abogada, pretendía estudiar todas las culturas que se desarrollan en el Perú a profundidad y relacionarlas con el campo del Derecho, una carrera que le gustaba mucho; la distancia era el primer examen, Perú y Cuba, realmente lugares muy alejados, el tiempo, las llamadas, la comunicación, los amigos, las personas.


El último año escolar ya terminaba, las dos jóvenes empezaban a abrigar el vacío que sentirían cuando una se aleje de la otra, ¿Ahora quién estará a mi lado en las buenas y malas? Ninguna quería tener una relación con un chico por todo ese tiempo, para ambas era algo accesorio, preferían la amistad, el estudio y los buenos momentos con la familia.


Último día de clases, al día siguiente Maissa viajaba a Lima para tramitar todo el viaje a Cuba, solo llegaría una vez al año.
- Carlis, se que no nos volveremos a ver hasta el próximo año pero nuestra amistad es más fuerte que todo, siempre nos escribiremos y nos contaremos todas las cosas que hacemos; tú aquí, yo allá, nunca renunciaremos a nuestra amistad y no dejaremos que la distancia arruine todos estos años de amistad, yo te quiero demasiado amiguita siempre estaré contigo- dijo tiritando Maissa, con los ojos llenos de lágrimas y el alma destrozada.
- Mi Maissita, siempre estaremos unidas hasta que seamos “abuelais”, esto es solo una prueba, cuando vengas no vamos a sentir el tiempo que estuviste lejos, yo también ire a Cuba a visitarte, ahorraré todos los años para viajar y verte amiga, siempre seremos como un delicioso café con leche- respondió Carla, mientras abrazaba su mejor amiga, fue el abrazo más triste que dio en su vida, se despedía de la mejor persona que había conocido.


Maissa fue a Cuba y Carla estaba en Cusco, ambas estudiando, conviviendo con personas diferentes pero siempre se comunicaban, se apoyaban en todo, el tiempo transitaba y no sentían la distancia que las alejaba, la amistad que conservaban era del metal más fuerte que nadie puede destrozar, nunca abandonaron esa amistad hasta el final.


“Mucha gente entra en y sale de tu vida a lo largo de los años. Pero solo los auténticos amigos dejan huellas en tu corazón. La amistad es un alma que mora en dos cuerpos y un corazón que habita en dos almas”